5 habilidades de liderazgo que se desarrollan en la montaña

A menudo se aprende un gran liderazgo al cometer errores, al ascender en una organización o al observar gerentes que son buenos y otros que son … pues … no tan buenos.

Pero, ¿qué pasa si te digo que hay otra manera que podría ayudarte convertirte en un mejor líder, conocer lugares nuevos, ver paisajes impresionantes y ademas mejorar tu salud?

Hace unos años empece a hacer rutas cerca de mi ciudad, Bogotá, que luego se convirtieron en senderos de distancia media (2-3 “out in the wild”), hasta que decidí emprender mi primera experiencia senderos mas largos con el TMB.

Vivo en Colombia y los senderos de larga duración como el TMB no soy muy comunes, las instalaciones son precarias (si es que existen) y la tema de la seguridad nos mantiene con los pelos de punta. Sin embargo, superando todos mis miedos, me lance a este nuevo reto.

La verdad es que solo creces a través del desafío. La investigación muestra que salir de las zonas de confort ayuda a los líderes a lograr un rendimiento óptimo y desarrollar sus habilidades de liderazgo y confianza en sí mismos.

Aunque tuve problemas durante mi primera experiencia en el TMB, ya estoy planeando mi siguiente viaje.

Habilidades de liderazgo clave que potenciarán toda tu vida

Todos pueden ser líderes. De hecho, eres un líder si tienes algo que te apasiona y en lo que puedes actuar. Ya sea que estés mejorando tu presencia ejecutiva, trabajando en tus habilidades sociales o tratando de lograr tus objetivos de vida no vividos, aquí hay cinco cualidades de liderazgo importantes que puedes desarrollar a lo largo de tu viaje a la cumbre.

1. Comparte el éxito

Atraviesas muchas cosas en una expedición de este tipo, pero nunca estás solo. Dependes de tu compañero o equipo o amigos para lograr llegar a la meta. Entiendes que aunque podrías llegar solo, lo disfrutarás más (tanto el logro como el viaje) si llegas allí con un equipo.

Para mí, un viaje compartido es más importante que el destino final. Si no se comparte y celebra juntos, ¿cuál es el punto? Es como llegar a tu mejor momento, mirar a tu alrededor y descubrir que no hay nadie para animarte.

El mismo mantra se puede aplicar al trabajo. No hay un “yo” en el equipo, por eso el éxito es algo para compartir con todos. Piensa en cuánto has logrado gracias a tu equipo y te darás cuenta que supera con creces lo que habrías logrado solo.

Y no te olvides de celebrar juntos.

2. Practica la paciencia, la persistencia, la gratitud.

Cuando estás en la naturaleza, los problemas de tu vida diaria se vuelven relativos al panorama general y los lujos de la vida resultan ser cosas básicas: una taza de té, un hermoso cielo estrellado, un abrazo de consolación de un amigo, una historia al lado de una fogata. De hecho, comienzas a apreciar todas las pequeñas cosas de la vida que una vez tomaste por sentado (especialmente cuando no tienes señal en tu teléfono).

Aprendes que la paciencia y la persistencia son la clave para seguir avanzando.

Escalar una montaña está lejos de ser algo fácil de hacer. No solo encuentras dificultades físicas, sino también desafíos mentales que te llevarán al límite.

Aunque en el fondo estás agotado, todavía encuentras la energía para continuar paso a paso, incluso si va a tomar varios intentos durante muchos meses, semanas, días u horas.

Sabes que la recompensa vendrá. Es como alcanzar una meta, lograr un sueño y descubrir que puedes hacer cualquier cosa que te propongas.

¿Te detuviste por un segundo para tomarte el tiempo de apreciar tu trabajo, tus compañeros de trabajo o tus empleados? ¿Con qué frecuencia dices gracias?

No reserves tu gratitud para ocasiones especiales, hazlo una práctica estándar para que tu y tu equipo se apoyen el uno al otro.

Los líderes inteligentes saben que no deben esperar resultados de la noche a la mañana. Ya sea que se trate de un proyecto o una nueva campaña de marketing, tienen que trabajar con paciencia y persistencia para continuar y motivar a su equipo a hacer lo mismo.

Cuando comiences a encontrar demasiados obstáculos, da un paso atrás y reconoce cuánto haz hecho para estar donde estás, y luego intenta nuevamente al día siguiente mirando tus desafíos desde un ángulo diferente. Donde hay voluntad hay un camino.

3. Cultiva tu inteligencia emocional

Durante mi expedición, aprendí que el frío, la falta de aliento, la fatiga, el miedo y el fracaso son importantes para el éxito.

Puedes estar en tu mejor forma física, pero si tu mente no es tan fuerte como tu cuerpo, puedes rendirte fácilmente cuando alcanzas uno o más obstáculos.

¿Por qué? Porque escalar es 80% mental y 20% físico. La única forma en que puedes trabajar en tu salud psicológica es ganando experiencia con la lucha y construyendo tu autoconciencia.

Cuanto más te conozcas y puedas manejar tus emociones, más fácil será superar tus miedos y controlar mejor los resultados.

Los primero 3 días del TMB, luché mucho con el diálogo interno negativo que repetía constantemente en mi mente. Fue entonces cuando supe que necesitaba cambiar la forma en que me hablo de forma regularmente.

Es el mismo proceso en el trabajo. Puedes tener todas las habilidades para tener éxito, pero si sufres constantemente el síndrome del impostor o una actitud de “No soy suficiente _____” mientras ejecutas tu trabajo, tus posibilidades de alcanzar tu objetivo también disminuirán.

Aprende sobre ti mismo. ¿Cómo reaccionas a los comentarios de otras personas? ¿Puedes controlar tu temperamento, tu ansiedad o tu miedo al fracaso?

La montaña es un excelente entorno para trabajar en inteligencia emocional porque puedes acceder fácilmente a cómo te sientes contigo mismo. Solo necesita escuchar las voces en tu cabeza mientras caminas.

¿Qué te dices a ti mismo? ¿Qué tipo de palabras usas? ¿Son positivas o negativas?

4. Estar abierto al cambio

Si alguna vez pasas tiempo en las montañas, debe saber que el clima cambia en un instante.

No importa cuánto planifiques, las cosas pueden salirse de control inesperadamente. Un miembro de tu equipo se lesiona, un fuerte viento te golpea por sorpresa y se lleva tu tienda a través del valle (sí, ¡he visto que eso suceda!), una tormenta llega antes de lo previsto.

Debes ser flexible para cambiar tus planes y tomar buenas decisiones basadas en los hechos y las herramientas que tienes en el momento.

Al igual que en las montañas, el mundo de los negocios también cambia constantemente. Lo que estás haciendo hoy puede no ser lo mismo que harás dentro de un año o incluso dentro de seis meses. ¿Eres lo suficientemente flexible como para aceptar un cambio constante?

Aunque tu trabajo no requiera que escales montañas en climas extremos o vivir en el glaciar, el líder profesional necesita agilidad en tiempos de cambio e incertidumbre. Fortalece tu capacidad de responder a las cosas rápidamente y con buen juicio. Estar a la altura de la ocasión en estos momentos es un rasgo de un líder y equipo exitoso.

5. Construye una montaña de confianza

finalmente, una cualidad fundamental para los líderes es la capacidad de generar confianza dentro de un equipo.

No solo generas confianza en tu pareja, sino que también generas confianza en ti mismo. Se necesita tiempo y experiencia para confiar en tus pies y tu capacidad de caminar.

Lo más importante, debe confiar tu fuerza a la capacidad de tu equipo y al apoyo de los que te rodean. Debes estar familiarizado con las fortalezas de los demás, así como con las debilidades de los demás y estar dispuesto a ser quien organiza y apoya a todos por igual

0 Comments

Deja un comentario